Costco y PriceSmart tienen un secreto de familia

Todo el mundo conoce Costco. Pero si vives en Suramérica, es probable que nunca hayas pisado una tienda de esa cadena — y hay una razón muy simple para eso: no existe ni una sola tienda Costco en todo el continente. Lo que sí existe, y lo que probablemente conoces si vives en Colombia, es PriceSmart. Y aquí viene lo interesante: ambas empresas están conectadas por un origen que casi nadie conoce.

El origen compartido

En 1976, Sol y Robert Price fundaron Price Club en San Diego, California — la cadena que le dio origen al concepto moderno de “club de membresía”: pagas una cuota anual y, a cambio, accedes a productos a precios más bajos que en una tienda tradicional.

En 1993, Price Club se fusionó con Costco Wholesale, dando origen al Costco que conocemos hoy. Un año después, en 1994, Robert Price —uno de los fundadores originales— creó una nueva empresa: PriceSmart. Su objetivo era llevar ese mismo modelo de negocio a mercados que Costco no estaba atendiendo: Centroamérica, el Caribe y Suramérica. El primer club abrió en Panamá en 1996, y desde entonces PriceSmart ha crecido hasta operar en 13 países de la región, incluyendo Colombia.

En otras palabras: Costco y PriceSmart no son competidores que coincidieron en un mismo modelo de negocio por casualidad. Comparten literalmente el mismo ADN corporativo, aunque llevan más de 30 años funcionando como empresas completamente independientes, sin relación accionaria entre sí.

Un modelo casi idéntico

Ambas funcionan bajo el mismo principio: en lugar de pagar sobreprecio en cada producto para cubrir márgenes tradicionales de comercialización, pagas una membresía anual y accedes a productos —muchos de ellos importados y exclusivos— a precios significativamente más bajos. La idea es que el ahorro que obtienes a lo largo del año compensa, y supera, el costo de la membresía.

Donde sí se nota la diferencia: las devoluciones

Aquí es donde las dos empresas, a pesar de su origen común, se distancian notablemente.

Costco tiene una política de devoluciones casi legendaria: garantía de satisfacción del 100%, sin límite de tiempo para la gran mayoría de productos, y en muchos casos ni siquiera se necesita el recibo físico, ya que se puede verificar la compra a través del historial de membresía. Incluso la membresía misma se puede devolver por completo en cualquier momento si el socio decide que no le sirvió. De hecho, circulan por internet numerosas historias virales de clientes devolviendo artículos verdaderamente inusuales en Costco —desde sofás con años de uso hasta comida a medio consumir— precisamente por la fama de flexibilidad de esta política. Vale la pena mencionar que, desde principios de 2026, han surgido reportes de que Costco está empezando a pedir más comprobantes y a poner más atención a clientes con devoluciones muy frecuentes, lo que sugiere que incluso la política más generosa del mundo tiene límites prácticos.

PriceSmart, en cambio, opera de forma mucho más parecida a una tienda tradicional: es indispensable presentar la factura original de la compra, no existe servicio de recolección a domicilio para devoluciones (hay que llevar el producto físicamente al club), y la mercancía dañada por mal uso, accidentes o uso en un voltaje incorrecto queda explícitamente excluida de cualquier devolución o cobertura de garantía.

¿Por qué terminaron siendo tan diferentes?

La respuesta tiene que ver con el tamaño y el tipo de mercado en el que opera cada una, más que con una diferencia de “buena o mala” atención al cliente.

Costco opera principalmente en economías desarrolladas —Estados Unidos, Canadá, Japón, varios países de Europa— con cadenas de suministro estables y una escala financiera considerablemente mayor, lo que le permite absorber el costo de una política de devoluciones tan flexible como parte de su estrategia de fidelización.

PriceSmart, por su parte, opera en 13 países de mercados emergentes, cada uno con su propia moneda, regulaciones aduaneras y niveles de riesgo distintos. Sostener una política de “devuelve lo que quieras, cuando quieras” en ese contexto —con logística mucho más fragmentada entre países— es financieramente mucho más difícil de sostener que para una empresa que opera principalmente en mercados grandes y estables.

La conclusión

No es que una empresa trate mejor o peor a sus clientes que la otra. Es que, aunque ambas comparten el mismo origen y modelo de negocio, operan en contextos radicalmente distintos —y eso se refleja directamente en qué tan flexibles pueden permitirse ser con sus políticas de devolución.

La próxima vez que compares a Costco con PriceSmart, ya sabes que no se trata solo de dos cadenas parecidas: son, literalmente, familia — que con el tiempo tuvo que adaptarse a circunstancias muy distintas.


Fuentes: información pública de PriceSmart.com, la página de atención al socio de Costco, y reportes sobre la historia corporativa de ambas empresas. Las políticas de devolución específicas pueden variar según el país y la categoría del producto; se recomienda confirmar las condiciones vigentes directamente con cada empresa antes de una devolución puntual.

Related Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *